Cómo es una empresa socialmente responsable (Responsabilidad Social Corporativa)

RSC

Para triunfar en el mundo de los negocios, las empresas deben prestar mucha atención a las cuestiones de  responsabilidad social, y ya no solo para contribuir con el medio ambiente y con el equilibrio en la sociedad, sino para tener una buena imagen. Y es que cada vez son más los clientes que solo confían en empresas socialmente responsables. Sin embargo, el concepto de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) puede resultar un poco confuso. Por eso, hoy hemos querido contarte cómo es una compañía socialmente responsable. Para ello, nos hemos basado en la información que nos proponen desde el Portal RScat, que tiene el objetivo de convertirse en un espacio de encuentro e intercambio de todas las iniciativas de responsabilidad social impulsadas en Cataluña. ¿Te gustaría acompañarnos?

Definición de Responsabilidad Social

Podemos empezar por una pequeña definición de este concepto que cada vez está ganando más importancia. Así, según el Portal RScat, “la responsabilidad social es la integración voluntaria, por parte de las empresas y las organizaciones, de preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones comerciales, procesos productivos y relaciones con los grupos de interés: clientes, proveedores, trabajadores, accionistas...”. Dicho de otra manera, para ser consideradas socialmente responsables, las compañías deben tomar decisiones teniendo en cuenta la maximización del beneficio y también la sostenibilidad a largo plazo.

 

 

La importancia de los cambios en el entorno

Según el portal que gestiona la Generalitat de Catalunya, teniendo en cuenta lo que acabamos de comentar, las empresas deben tener muy presentes los cambios que se han producido, se están produciendo y se producirán en su entorno, ya que estos pueden afectar a sus expectativas y a las de instituciones y personas involucradas: ciudadanía, colectivo consumidores, trabajadores… Por otra parte, a la hora de cumplir con sus objetivos, las compañías no solo deberán preocuparse de generar beneficios, sino de los costes medioambientales y sociales relacionados con los procesos de producción. Y es que el modelo económico de empresa ha cambiado mucho en los últimas tres décadas. Ahora, las empresas tienen en cuenta los impactos que provocan en el entorno y, además, se preocupan por las necesidades y demandas de los grupos de interés.

Pautas de conducta

Teniendo en cuenta lo que te hemos comentado hasta ahora, podemos decir que las empresas socialmente responsables deben comunicar de forma precisa y transparente sus acciones; deben favorecer los derechos de los trabajadores y dar oportunidades de crecimiento profesional de calidad; lograr el menor impacto ambiental posible; contribuir al desarrollo de las comunidades donde operan; mantener un control de los proveedores; colaborar con las administraciones públicas en los territorios donde actúan; promover la colaboración entre organizaciones del mismo sector para lograr objetivos realistas y sostenibles; y velar por los intereses de sus propietarios accionistas, fomentando la transparencia en los canales de comunicación y promocionando la participación en la toma de decisiones.

 

Más información:

Portal RScat.