Cómo cultivar la inteligencia emocional en la empresa

Inteligencia emocional empresa

Según el reconocido psicólogo estadounidense Daniel Goleman, que adquirió fama mundial en 1995 tras publicar el libro “Emotional Intelligence”, la inteligencia emocional “es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones”. Otra definición que nos gusta mucho es la que realiza Robert Cooper, que opina que es “la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia”.

 

Ventajas de la inteligencia emocional en la empresa

Ahora que hemos aportado luz sobre la definición del término “inteligencia emocional”, queremos hablar sobre su importancia en la empresa. Si este aspecto de la compañía funciona correctamente, las ventajas que se pueden obtener son numerosas: una comunicación eficaz, bienestar de los empleados consigo mismo y el entorno, buen ambiente laboral, motivación, mejora en el trabajo en equipo, mejores relaciones con los clientes… En definitiva, que la inteligencia emocional esté presente en la empresa puede provocar un aumento de la productividad. ¿No te parece, entonces, que es importante cultivarla?

 

Entorno agitado

El entorno empresarial cada vez es más impredecible y agitado, los cambios son más rápidos y profundos y el ambiente es altamente competitivo. Además, hay mucha presión. Sin embargo, todo este panorama suele escapar del control de las personas y las organizaciones. Para evitarlo, es importante que los líderes inyecten entusiasmo y compromiso a sus trabajadores. En este sentido, es esencial que todos los integrantes de una empresa puedan funcionar juntos para que la inteligencia colectiva no se resienta.

 

Acciones a realizar

Para que los trabajadores se sientan entusiasmados y comprometidos con su trabajo es esencial que en los planes de la compañía se establezca un equilibrio entre los aspectos humanos y financieros. Por otra parte, la empresa debe estar dispuesta a estimular mejoras en el desempeño, potenciar las comunicaciones abiertas y el fortalecimiento de la confianza en todos los colaboradores.

 

Desarrollo de la inteligencia emocional personal

Lo clave a la hora de lograr una empresa emocionalmente inteligente se encuentra en el desarrollo personal de cada trabajador, es decir, en la voluntad de cada sujeto para el cambio y la mejora continua. Dicho de otra manera, para desarrollar la inteligencia emocional en la compañía, todos los integrantes deben desarrollar la suya propia, especialmente los altos cargos.

 

Contratación

Por otra parte, es importante que a la hora de reclutar nuevos trabajadores se tengan en cuenta cualidades como poder entablar relaciones laborales, es decir, saber jugar en equipo, tener confianza en uno mismo, tener presencia, ser empático, saber escuchar, tener madurez e integridad, saber convencer… También se debe valorar la iniciativa, el empuje y la energía del candidato, que tiene que mostrar buen criterio y sentido común, ser independiente, tener potencial de liderazgo y ser emprendedor e imaginativo. Además, debe ser sincero, estar motivado, ser sociable, tener sentido del humor, ser modesto y entender la firma y sus valores. Todas estas capacidades le ayudarán a desarrollar una mayor inteligencia emocional, lo que tendrá consecuencias inmediatas en la empresa.

 

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Daniel Goleman