Así es la Generación K, la que desconfía de las marcas

Así es la Generación K, la que desconfía de las marcas

Durante los últimos tiempos hemos oído hablar mucho sobre la Generación Y, también conocida como Generación del Milenio o Millennial. Sin embargo, los profesionales del marketing están muy centrados en la llamada Generación K,  un término acuñado por la analista Noreena Hertz para definir a los adolescentes nacidos entre 1995 y 2001, que suman unos 2 mil millones en todo el mundo. Sorprendentemente, la letra K se debe a Katniss Everdeen, la protagonista de la saga “Los Juegos del Hambre”, ya que los jóvenes de esta generación se involucran de una manera particular con personajes de todo tipo de películas y sagas literarias.

Los jóvenes que forman parte de esta generación están marcados por aspectos importantes como la tecnología, la crisis económica, el calentamiento global y el terrorismo. Por eso, son muy desconfiados con los gobiernos. Hoy, sin embargo, queremos centrarnos en otro tipo de desconfianza, la que tienen hacia las marcas.

¿Por qué las empresas deben centrarse en la Generación K?

Responder a la pregunta que te acabamos de formular es muy sencillo: solo en Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) estos jóvenes suponen un total de 150.000 millones de euros por año en consumo. No lo decimos nosotros, sino Adam Mack, director de EMEA de la empresa de relaciones públicas Weber Shandwick, información que recoge el artículo "Here's what you should know about 'Generation K' — the teens shaped by terrorism, technology, and anxiety” de Business Insider. Por tanto, conocer las cualidades de esta generación puede resultar muy lucrativo para las marcas y empresas que traten de venderles. Eso sí, como te hemos comentado antes, se trata de jóvenes muy desconfiados que, además, buscan cada vez más facilidades en las marcas: que les respondan rápido, que les faciliten envíos y medios de pago, un buen servicio con un toque diferencial, presencia en las redes sociales, actualización constante…

Cómo acercarse a la Generación K

En estos momentos los millennials tienen una mayor capacidad económica que los adolescentes de la Generación K, pero las marcas deberían esforzarse en conquistar ya a los nacidos entre 1995 y 2001. Para lograrlo, deben tener muy en cuenta que se trata de jóvenes muy preocupados por los problemas del mundo. Además, tienden a ser generosos, solidarios y creativos, además de solitarios. Así, lo que deben hacer las marcas es sumarse a sus mismos objetivos. De hecho, la responsabilidad social es un aspecto cada vez más considerado por las marcas, que apuestan por productos locales, con menos conservantes, más saludables, no probados en animales… Es con este tipo de marcas, con las que tienen una mayor sensibilidad hacia los problemas del planeta, con quienes la Generación K se siente más identificada.

También es importante tener en cuenta que los jóvenes de esta generación esperan de las marcas tanto respeto como confianza e ideas innovadoras. Dicho de otra manera, las compañías deberán preocuparse más por cómo venden los productos que por el producto en sí. Por otra parte, si quieren acercarse a estos jóvenes, a las marcas no les quedará más remedio que utilizar la tecnología como principal canal de comunicación.

 

Más información:

Here's what you should know about 'Generation K' — the teens shaped by terrorism, technology, and anxiety.

Los millennials apuestan por las empresas socialmente responsables.